COMO UN LOBO
Una vez más inmerso en la oscuridad Extiendo mi mano a tu fantasma Para que la tomes y me lleves Donde no pueda ser mas presa del recuerdo Y la inevitable soledad. Abandonado en el olvido siento cada tanto Un súbito abrazo de la lluvia Afiladas gotas que laceran mis mejillas Donde se mezclan la sangre y el llanto que fluye de mis ojos Luego desliza irreversible Hacia las fauces del tiempo Que hiende sus colmillos en mi alma. Una vez más extiendo mi mano Pero solo está el vacío que se escurre entre mis dedos Una lánguida sombra del anhelo de tu abrazo De tu recuerdo que camina eternamente tras mis pasos Desconsolados en las sombras empuñando una Verdad Asfixiados en el vacío de una ineludible Realidad. Iván Castro 13/12/2012